Preparando el documental sobre la vida y misión de Mons. Enrique Pelach

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Monseñor Enrique Pèlach y Feliú, nació en Anglés-Girona, fue el segundo obispo de la Diócesis de Abancay, en Perú. Ejerció su cargo pastoral desde su consagración el 14 de julio de 1968 hasta su retiro el 1 de diciembre de 1992.

Para todo documentalista, reconstruir la vida de un personaje histórico significa mucho más que reunir fechas, fotografías y testimonios. Significa volver al origen, caminar por los lugares donde comenzó su historia y buscar las huellas que el tiempo todavía no ha podido borrar.

Por eso, para contar la vida de monseñor Enrique Pélach, el gran obispo de los Andes era indispensable venir hasta Girona, llegar a Anglès, la tierra donde nació, conocer a sus familiares y descubrir el ambiente humano, familiar y espiritual en el que surgió su vocación. Había que recorrer los caminos por donde transitó, acercarnos a los lugares de su infancia, conocer dónde estudió y comprender qué experiencias fueron formando el corazón de aquel joven catalán que, años después, entregaría su vida a los pueblos del Perú.

Un documental verdadero no puede construirse únicamente desde la distancia. Es necesario acudir a las fuentes, escuchar la memoria de quienes lo conocieron, contemplar los paisajes que él contempló y entrar en los espacios donde comenzaron sus sueños. Cada casa, cada calle, cada fotografía y cada recuerdo familiar pueden revelar una parte esencial del personaje.

Monseñor Enrique Pélach salió de estas tierras llevando consigo su fe, su cultura y su vocación misionera. Atravesó el océano y encontró en los Andes peruanos una nueva patria. Allí caminó entre montañas, acompañó a los más pobres, formó sacerdotes, levantó obras y anunció el Evangelio con la sencillez de un pastor cercano a su pueblo.

Hoy regresamos a sus raíces para comprender la grandeza de su misión. Porque antes de convertirse en el obispo de los Andes, fue un niño que caminó por estas tierras de Girona; un joven que aprendió a escuchar la voz de Dios; y un hombre que decidió dejarlo todo para servir.

Ir al origen es volver al primer capítulo de su historia. Es descubrir dónde nació la fuerza que lo llevó hasta el corazón del Perú. Y solamente recorriendo sus pasos podremos plasmar, con verdad, profundidad y emoción, la vida y el legado de monseñor Enrique Pélach.