
“Donde la Piedad se hizo misión”: avanza el documental sobre 50 años de historia de las Hijas de la Piedad en Huaraz

La historia de las Hijas de la Piedad empieza a tomar forma en imágenes y testimonios. En Huaraz se viene desarrollando la preproducción y grabación del documental “Donde la Piedad se hizo misión”, una producción que busca rescatar los 50 años de presencia y labor misionera de la Congregación en el Perú.
El proyecto lleva al equipo de producción por distintos escenarios de la región, desde comunidades y espacios vinculados a la obra de las religiosas hasta los imponentes paisajes de los Andes. Uno de los lugares registrados fue la laguna Rocotuyoc, ubicada a más de 4,500 metros sobre el nivel del mar y rodeada por nevados como Paccharaju, Bayoraju y Copa Norte.



Llegar hasta estas alturas con cámaras y equipos supone un importante desafío logístico, pero también permite encontrar una dimensión esencial de esta historia. Las montañas, los caminos y las distancias ayudan a comprender las dificultades que enfrentaron las primeras misioneras que llegaron desde Italia hace cinco décadas para iniciar su labor en Huaraz.
Un testimonio que mantiene viva la memoria
Uno de los momentos más significativos de esta etapa de grabación fue el encuentro con Madre Lucía G. Bolín Milani, una de las tres religiosas italianas que llegaron hace 50 años para iniciar la misión de las Hijas de la Piedad en Huaraz.


Durante tres intensas jornadas, Madre Lucía compartió sus recuerdos y experiencias, permitiendo reconstruir parte de aquella historia desde la perspectiva de quien fue protagonista de sus primeros años. Su entusiasmo y espíritu misionero permanecen intactos, convirtiendo su testimonio en uno de los aportes centrales del documental.
Incluso acompañó al equipo hasta la laguna Rocotuyoc. Su presencia en aquel escenario, a miles de metros de altura, se convirtió en una imagen especialmente significativa: una misionera que, después de medio siglo, continúa caminando por los mismos territorios donde dejó parte de su vida al servicio de los demás.
Una misión que se convirtió en servicio
La producción también contó con el testimonio de monseñor José Antonio Alarcón Gómez, obispo de Huaraz, quien compartió su visión sobre la huella que las Hijas de la Piedad han dejado durante estas cinco décadas.
Su labor no se limita a una presencia institucional. A lo largo de los años, las religiosas han desarrollado una misión marcada por la cercanía, el acompañamiento y el servicio a quienes más lo necesitan.
Un ejemplo de esta labor es la Casa Hogar María Teresa Cámera, espacio que continúa expresando el espíritu de acogida y servicio inspirado en la fundadora de la Congregación, la Venerable Madre Teresa Cámera.



Cuando el camino se convierte en historia
Durante las grabaciones, uno de los recursos visuales utilizados fue el Viacrucis, cuyo recorrido por los cerros se transformó en una poderosa representación de la propia historia misionera de las religiosas.
Cada subida, cada piedra y cada tramo recorrido evocan, de alguna manera, el camino que aquellas primeras misioneras tuvieron que emprender al dejar Italia y cruzar el océano para comenzar una nueva vida de servicio en el Perú.



Más que una metáfora cinematográfica, estas imágenes buscan transmitir el espíritu de una misión construida sobre la fe, el sacrificio, la fortaleza y la esperanza.
Así, entrevistas, paisajes y experiencias se unen para contar una historia que comenzó hace 50 años y que continúa vigente. “Donde la Piedad se hizo misión” busca preservar esta memoria y acercarla a las nuevas generaciones, mostrando el rostro humano y espiritual de una obra misionera que sigue dejando huella en el corazón de los Andes.
ENZIAN Realizaciones Cinematográficas
